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Updated: 9 hours 4 min ago

19 DIC. 2018/CONCERTO DI SOLIDARIETA’ PER RIMAFLOW

Fri, 07/12/2018 - 01:01

Mercoledì 19 dicembre, ore 21, non perdetevi il CONCERTO DI SOLIDARIETA’ per RiMAFLOW che si terrà presso l’auditorium della Civica Scuola di Musica Antonia Pozzi di Corsico – Via Dante 9.
Le musiche saranno quelle della tradizione natalizia con i bravissimi musicisti della scuola stessa.

Il concerto, a OFFERTA LIBERA, è organizzato dall’OFFICINA DELLE LIBERE STELLE. L’associazione culturale, nata dalla collaborazione tra la Civica Scuola “Antonia Pozzi “ e RiMaflow, è presieduta
da MONI OVADIA.

Dalle ore 20 SARANNO IN VENDITA I PRODOTTI FUORIMERCATO, sani, gustosi e a sfruttamento zero, con la possibilità di comporre anche “cesti natalizi”.

NON MANCATE!!!

Ataque a la autogestión en Italia – EL DELITO DEL TRABAJO AUTOGESTIONADO

Fri, 07/12/2018 - 00:42

Da AUTOGESTIÓN-Para otra economia/N°7 NOV 2018/ Rivista Argentina

Ataque a la autogestión en Italia EL DELITO DEL TRABAJO AUTOGESTIONADO

La fábrica recuperada italiana RiMaflow, en las afueras de Milán, ha sido objeto de un ataque judicial sin precedentes, al relacionarla con un proceso contra actividades mafiosas y ser detenido su presidente, Massimo Lettieri, y congeladas las cuentas de la cooperativa. Llamativamente, poco después de este golpe recibieron una orden de desalojo impulsada por un banco que tiene la titularidad de los terrenos. La cooperativa, una de las más activas en el movimiento de autogestión europeo, lucha por su supervivencia.

ANDRÉS RUGGERI

“Si trabajar es un delito, arréstennos”, dice un enorme cartel en la puerta de la fábrica recuperada italiana RiMaflow. Como una profecía desafortunada, eso fue lo que sucedió el 26 de julio pasado, cuando Massimo Lettieri, presidente de la cooperativa ubicada en Trezzano sul Naviglio –en las afueras de Milán–, fue detenido y puesto en confinamiento solitario en una cárcel de Sorrento, en el otro extremo del país. Massimo, uno de los líderes de la RiMaflow junto con el histórico dirigente metalúrgico Gigi Malabarba, fue acusado ser parte de una estructura mafiosa dedicada a negocios ilegales con el reciclado de residuos, una de las tantas actividades que se realizan en la cooperativa que alberga a decenas de emprendimientos, tanto colectivos como individuales. En Italia, las leyes antimafia son rigurosas e inflexibles, y caer bajo una acusación de ese tipo lleva a largos y complicados procesos. La detención cayó como una bomba sobre los trabajadoresy trabajadoras de RiMaflow y nde todo el movimiento de autogestión italiano, un golpe demoledor a la más combativa de las fábricas recuperadas de la península en la persona de uno de sus principales referentes. También fue un golpe en lo económico. Las cuentas de la cooperativa fueron embargadas y la múltiple actividad de RiMaflow se vio paralizada de repente. Aunque Massimo fue el único detenido, todo el colectivo de trabajo entró en un cono de sospecha. La acusación era gravísima y ponía en riesgo no solo la libertad de su presidente y el trabajo de 120 personas, sino la legitimidad de una lucha de años, quizá la más consecuente de todo el movimiento autogestionario italiano. Irónicamente, RiMaflow era una de las organizaciones de la zona más activas en la cooperación con las organizaciones que trabajan en la recuperación, bajo modalidades colectivas y de bien público, de propiedades expropiadas a los mafiosos. Aunque la mafia quedó asociada a historias como las de la película “El Padrino” y a las mzonas del sur de Italia, la realidad es que sus organizaciones están muy activas en el norte, y especialmente en la zona donde se ubica RiMaflow en los alrededores de Milán. Estas circunstancias hacen que la acusación tenga un soporte real que la hace más peligrosa aún.

LA CIUDADELA DE LA AUTOGESTIÓN

Los propios compañeros de Massimo debieron moverse con cuidado porque, estando convencidos de que en realidad se trata de una acusación política por la ocupación de la fábrica, está envueltaen un hecho mafioso real. La zona donde se encuentra la planta es conocida por las amplias ramificaciones de la mafia calabresa, la n’dranghetta, que hace ya bastante que es más poderosa que las mafias tradicionales de Siciclia y Nápoles y se ha expandido a sectores y regiones por fuera de los circuitos habituales en el sur. En los primeros momentos, los compañeros de Massimo eligieron moverse con cuidado porque la acusación era, además de grave, políticamente venenosa, pues no es lo mismo denunciar una persecución política por un conflicto o una detención en una manifestación o una toma, que por un tema de delincuencia organizada que tiene gravísimas penas en Italia. Más aún cuando la red con la que se vincula a Massimo es una red mafiosa real. Cualquier equivocación en la estrategia podía llevar a empeorar la situación del detenido y a la clausura total de las actividades de la cooperativa.

RiMaflow es una de las pocas empresas autogestionadas italianas que se reivindica como “fábrica recuperada”. La fábrica original, Maflow, formaba parte del otrora pujante complejo automotriz del norte de Italia, dedicada a la fabricación de autopartes para autos de alta gama, principalmente BMW. Después de un largo conflicto fue comprada por un empresario polaco que desmanteló la fábrica y se llevó la maquinaria a Polonia, logrando un acuerdo con uno de los delegados. Massimo, el otro delegado de los obreros, ocupó la planta con unos 20 compañeros y el apoyo de Gigi Malabarba, un histórico dirigente sindical de la Alfa Romeo, que se convirtió en el otro referente de la experiencia de RiMaflow. A fines del año 2013, lo que parecía una locura se había convertido en lo que llamaron la “ciudadela de la autogestión”, una amplia plataforma de actividades laborales, desde un mercado del usado hasta el reciclaje de distintos materiales industriales y trabajo especializado de reparación y mantenimiento industrial. Decenas de personas, con el núcleo de obreros encabezados por Massimo Lettieri a la cabeza, utilizaban los galpones vaciados por la patronal para desarrollar todo tipo de trabajos. Uno de los más característicos fue la producción del propio limoncello de la Rimaflow, llamado Rimoncello, hecho a partir de los limones de la finca recuperada y autogestionada Mondeggi, cerca de Florencia.

Junto a distintas organizaciones de toda Italia formaron la red Fuorimercato, de comercialización en espacios comunitarios de productos de la autogestión. RiMaflow se convirtió en el centro de este circuito. A esta altura, al grupo original se le habían sumado decenas de personas que trabajaban en los distintos emprendimientos que tenían sede en la citadella. La vieja fábrica ya no funcionaba, pero en su lugar había surgido un vibrante centro de trabajo autogestionado, dando una respuesta concreta al problema del desempleo mediante la autogestión, algo que, evidentemente, comenzó a molestara los factores de poder ocales. Entre ellos, el municipio hostigó con resoluciones que obligaron a cerrar el mercado del usado y otras actividades, yel banco Unicredit, que se había quedado con los terrenos después de la quiebra de la empresa, empezó a endurecer su posición.

ATAQUE POLÍTICO-JUDICIAL

La detención de Massimo cuando visitaba a su familia en el sur de Italia fue acompañada de allanamientos, clausuras y un embargo a las cuentas de la cooperativa. Las leyes antimafia son especialmente duras en Italia, y la situación del presidente de la cooperativa, igualado con otros ocho detenidos con vínculos claros con las organizaciones de la delincuencia, se agravaba a medida que avanzaba el proceso. La relación de RiMaflow con el acusado de actividades mafiosas con el tráfico y tratamiento de los residuos era, en realidad, la misma que con decenas de emprendimientos que acuden a la cooperativa para desarrollar sus actividades, una relación comercial que, en este caso, aparecía además como ambientalmente sustentable, y a la que daban cobijo como una forma de defender y promover el trabajo, tal cual lo puede hacer aquí una fábrica recuperada o cualquier experiencia de la economía social o popular.

Gigi Malabarba explica que ellos defienden la honestidad de Massimo y la cooperativa y su inocencia absoluta en relación a la acusación, aunque reconocen que no siempre sus actividades económicas respetan todos los procedimientos administrativos que exige la burocracia. “Nosotros nos declaramos culpables de no haber cumplido con ciertos requisitos administrativos”, explica, “porque como defensores del trabajo priorizamos dar lugar a los trabajadores para cumplir con la tarea social y política de que no se conviertan en desempleados. Defendemos nuestra posición como una posición política, aunque no hayamos cumplido con todos los requerimientos de las leyes”. Con este argumento, finalmente se logró que Massimo, después de dos meses de aislamiento a mil kilómetros de su domicilio, fuera trasladado primero a una cárcel en Milán y, a los pocos días, se le concediera el arresto domiciliario. Esto permitió a los trabajadores mirar el futuro con más optimismo, buscando una condena leve que le permita lograr la libertad a cambio de algún tipo de trabajo social.

Como si faltara poco, a escaso tiempo de la detención comenzó una ofensiva judicial contra RiMaflow por parte del banco Unicredit, que es el titular de los terrenos de la planta y con quien la cooperativa venía negociando en relativamente buenos términos hasta ese entonces. ¿Demasiada casualidad? Los trabajadores no lo pueden comprobar, pero sospechan que hay una relación entre ambos hechos. Ahora, hay un desalojo pendiente que deberán resolver en condiciones más difíciles que antes, pues la sombra de ser una “actividad ilegal del crimen organizado” ha sido proyectada sobre una de las más vibrantes expresiones de la autogestión del trabajo en Italia y en Europa. Por ahora, la lucha continúa. En una Italia que retrocede a niveles de autoritarismo que empiezan a preocupar, con un gobierno supuestamente “antisistema” que solo se ha revelado “antimigrantes” y que ha formado causa común con todos los movimientos y gobiernos de la extrema derecha europea, la resistencia de RiMaflow es más simbólica aún que antes. RiMaflow es autogestión, economía solidaria, solidaridad con los trabajadores migrantes, resistencia y lucha que se proyectan mucho más allá de la planta recuperada de Trezzano sul Naviglio. Como dicen los carteles en la puerta de la fábrica: ¡RiMaflow vivirá!

 

 

 

RASSEGNA STAMPA DEL 28 NOVEMBRE 2018

Thu, 06/12/2018 - 11:13

Da FIOM-CGIL Nazionale

Fiom Milano. Ri-Maflow oltre lo sfratto

Oggi hanno vinto la determinazione dei lavoratori e la solidarietà.
Dichiarazione di Roberta Turi, segretaria generale Fiom Milano.

Questa mattina eravamo tante e tanti, diversi per esperienze, storie, appartenenze, al fianco delle lavoratrici e dei lavoratori di Ri-Maflow per scongiurare l’annunciato sfratto.
E fino alle 8.00 pareva proprio non ci fossero margini per discutere, trattare, evitare che una potente banca avesse la meglio su un’esperienza bella.
Poi la notizia della convocazione in Prefettura (negata per mesi) e alla fine quella del Protocollo di Intesa siglato da Unicredit Leasing e Cooperativa Ri-Maflow – garanti l’imprenditore Cabassi e il direttore di Caritas diocesiana – che sospende lo sfratto rinviandolo al prossimo 30 aprile e pone le basi per il proseguimento e il rilancio delle attività della Cooperativa Ri-Maflow.
“Una buona notizia! – è il commento di Roberta Turi, segretaria generale della Fiom di Milano – ora vogliamo che si concluda positivamente e velocemente l’odissea di Massimo Lettieri che oggi non ha potuto essere qui con noi perché ancora costretto agli arresti domiciliari.
Nei sei mesi che ci separano dal 30 aprile continueremo a sostenere, come sempre abbiamo fatto, le iniziative e il lavoro di Ri-Maflow, qui in Via Boccaccio o in un altro luogo. La giornata di oggi, per come si è conclusa, è la conferma che la mobilitazione di chi si riconosce nei valori della giustizia sociale e della solidarietà e li mette in pratica concretamente può modificare il presente, riscrivere pessimi finali apparentemente scontati, sconfiggere i poteri forti. Avanti così.
Un grazie alle compagne e ai compagni della Fiom, in particolare ai delegati, che hanno scelto di essere presenti fisicamente al presidio di oggi in Via Boccaccio, perché condivisione deve essere anche una stretta di mano, un sorriso, un abbraccio”.

Milano, 28 novembre 2018

 

 

 

Una giornata particolare. Vivere e/è lottare dalla fabbrica recuperata Ri-Maflow.

Sat, 01/12/2018 - 23:13

Da Fuorimercato 30/11/18

Di Dario Firenze e Piero Maestri

Raramente il cielo di Milano, e della sua nebbiosa area metropolitana, è aperto e stellato come questa notte. Ma forse il cambiamento climatico ha portato anche questo.

Comunque alzarsi alle sei della mattina vedendo questo cielo, aiuta a pensare ad una giornata bella e importante, un augurio da vedere ed ascoltare.
A quest’ora, in questa giornata, il bar della fabbrica recuperata Rimaflow è già aperto. Beppe già sta preparando colazioni, malgrado sia andato a letto meno di tre ore prima; “tanto non riuscivo a dormire”. Nemmeno Pippo è riuscito a dormire, malgrado fosse tornato a casa sua, “meglio stare qui che rigirarsi nel letto”. E così sta ravvivando la brace dentro il cassone di ferro all’entrata della fabbrica, residuo del passato industriale di questi capannoni. Quel falò servirà a scaldarsi durante il presidio di oggi. Come in una foto in bianco e nero di tante fabbriche occupate, presidiate, difese nei primi anni della crisi dagli anni ’70, in Italia e nel mondo. Memoria e immaginario operaio.

Nel giro di un paio d’ore lo spazio all’ingresso della fabbrica, proprio dopo i cancelli, si riempie di tante persone. Centinaia di persone, alle 8 del mattino di un giorno feriale, a Trezzano sul Naviglio, abbastanza distanti dalla metropoli milanese.


Giovani, non giovanissime/i; meno giovani ancora al lavoro; anziane/i militanti e attiviste/i di tante lotte (“e comunque io sono vecchio, non anziano” dice Fabio, 81 anni di lunga militanza, politica e sindacale). E tante provenienze sociali e politiche, della larga sinistra, del volontariato sociale cattolico, di sindacati di base e confederali (dalla Cisl all’Usi), di spazi sociali autogestiti, Non Una di Meno con i panuelos rosa che spuntano qua e là. E, come ha sottolineato una compagna, “ricordatevi anche di noi tante/i cani sciolti”.
E forse sono la maggioranza di quelle/i presenti nel cortile della fabbrica RiMaflow.
A spingere tutte queste persone a rispondere alla chiamata delle lavoratrici e lavoratori della RiMaflow per essere in tante e tanti a presidiare i cancelli della fabbrica per evitare uno sfratto annunciato, sembra una consapevolezza individuale, prima che un’appartenenza politica e sociale definita. La consapevolezza di dover scegliere da che parte stare, di comprendere perfettamente l’esperienza molto particolare (non unica, ma certo esemplare) di queste lavoratrici e lavoratori. Comprenderla e condividerla, perché hanno visto la fabbrica, hanno conosciuto chi ci lavora – e magari hanno conosciuto Massimo, ancora agli arresti domiciliari, in una delle tante lotte che lui ha seguito e condiviso. E perché, vivendo in un paese senza sinistra (come titola il primo numero di Jacobin Italia), sono tutte e tutti qui a difendere un’esperienza che sentono vicina, che parte da bisogni che tutte e tutti vivono, che vorrebbero per una volta vedere che si può evitare di essere sconfitte/i, cancellati, con l’amaro in bocca e poco più.

Provare una volta a essere davvero convinte/i che “la lotta paga”. Perché siamo talmente abituati a ripetercelo e perdere, che ormai è una litania poco sentita, un artificio retorico per mantenere la propria routine di iniziative chiuse e poco comunicative. RiMaflow rappresenta per molte/i in quel cortile una soggettività che possono sentire vicine, loro. Perché non è una soggettività immediatamente incasellabile, dentro un settore sindacale o partitico, dentro uno spazio di movimento specifico o un asfittico recinto di volontarismo senza prospettive. È un’esperienza aperta, che parla a tante e tanti; che non per questo rifugge la battaglia politica, ma la fa dal basso a sinistra, nella mobilitazione e nella costruzione di un’alternativa praticabile. Un’alternativa di economia solidale, sociale e popolare reale e non simbolica, che costruisca per davvero un lavoro senza padroni capace di resistere alle logiche del mercato e opporvisi. Un alternativa politica e sociale ampia, per costruire dal basso gli strumenti per una nuova società, senza sfruttamento e oppressione. Si sente – parlando con chi è presente, ascoltando i commenti, le battute, anche percependone le ansie – che ritengono tutte e tutti che sarebbe un’ingiustizia intollerabile eliminare un’esperienza così.

Svetta sulle teste delle persone raccolte all’ingresso della fabbrica uno striscione, scritta rossa su telo bianco: “Le nostre vite valgono più dei loro profitti”. Anche questo uno slogan antico, circolato in lungo e in largo, parole d’ordine che potrebbero suonare astratte e di principio, dopo anni recenti in cui chi fa profitto si nutre senza ostacoli rilevanti ed in modo sempre più complessivo delle nostre vite. Ma oggi, in una maniera speciale, smette di essere semplicemente uno slogan, e si incarna in corpi vivi, stretti e accalcati in questa fabbrica recuperata, che attraverso la loro presenza e la loro volontà praticano quelle parole. Sono le nostre vite, diverse, sfruttate in vario modo, oppresse e violate, a opporsi a chi oggi vuole cancellare Ri-Maflow per fare profitto. E allora quello striscione, e le immagini che ritraggono questa scena in carne ed ossa, arrivano dritte allo stomaco, riempiono di emozione, danno ossigeno.

E la lotta paga. Ma cosa significa? Quale lotta? E in che senso “paga”?
Non entriamo qui nel merito dell’accordo strappato da lavoratrici e lavoratori Rimaflow alla grande e potente UniCredit. Naturalmente il merito è fondamentale in ogni accordo, e in questo ancora di più (stiamo parlando della prospettiva di lavoro, reddito, socialità anche, di decine di donne e uomini e le loro famiglie).
L’accordo di oggi è un pareggio fuori casa all’ultimo secondo, in attesa della partita di ritorno; un tiro da tre punti sullo scadere che raggiunge la squadra avversaria, lo scatto negli ultimi metri della corsa raggiungendo un avversario che sembrava pronto a tagliare il traguardo: ottimo risultato, ma il match si deve ancora chiudere e richiede un impegno forte per non perdere concentrazione e la forza del collettivo.
Qualcuna/o potrebbe pensare che non è poi una gran vittoria concordare un’uscita soft, che si deve resistere fino all’ultimo uomo e all’ultima donna. Che non si può concedere nulla ai padroni. Non vogliamo farci una gran teoria sopra. Un accordo implica un “compromesso” e se rende possibile perseguire in migliori condizioni i propri obiettivi, è certamente un buon accordo. E questo lo è.

Ma ci interessa riflettere collettivamente sul senso del concetto “la lotta paga”.
Si poteva raggiungere lo stesso accordo senza mobilitazione? Naturalmente non abbiamo prove dialettiche e scientifiche per confutare questa ipotesi. Ma crediamo che in questo caso non sarebbe stato possibile. E non perché le più di 300 persone davanti ai cancelli avrebbero fermato davvero uno sgombero violento (niente è certo, ma difficilmente avrebbero potuto resistere in maniera permanente). E nemmeno perché il numero di per sé abbia fatto la differenza.
No, la forza della mobilitazione sta nella grande solidarietà che ogni giorno viene dimostrata da persone le più diverse. Nelle tante iniziative di raccolta fondi in giro per l’Italia, nelle migliaia di firme e nel sostegno economico. In una campagna che ha raggiunto il suo apice in una giornata di mobilitazione di rara portata, rendendo scomodo e poco conveniente per Unicredit un intervento manu militari. Sta soprattutto nel aver raccolto soggettività così diverse, così spesso in conflitto tra loro, la rilevanza di questa mobilitazione. In questo caso un asseblaggio virtuoso e non un insieme senza obiettivi.
Davvero sono state le ragioni e le realizzazioni di questa piccola ma combattiva comunità di lavoratrici e lavoratori, l’intelligenza loro e di chi si è assunto l’impegno di garantirne continuità e apertura, di chi mette a disposizione quotidianamente tempo e risorse per questa esperienza.

La lotta ha pagato perché è sembrato a tante/i, anche tra chi ha avversato il progetto RiMaflow, che non fosse possibile pensare ad una rimozione di questa esperienza.
E la lotta ha pagato perché in queste settimane è stato chiaro che ci sarebbe stato davanti ai cancelli uno spaccato sociale e politico forte, anche sul piano culturale e narrativo.
Non vogliamo sottovalutare la presenza di tante realtà sindacali, politiche, associative, di movimento, se scegliamo di concentrare un po’ di più l’attenzione sulla rete Fuorimercato – autogestione in movimento. Perchè mai come in questa occasione ha mostrato cosa significhi ogni termine del suo nome: una rete nella quale ogni nodo sa di dover difendere tutti gli altri, sa di dover mostrare all’esterno la forza del suo tessuto, e vuole mostarla ancora di più al resto della rete, perché questa è la solidarietà, immediata, di chi è parte dello stesso percorso; fuorimercato, perché sono le esperienze di costruzione di un’economia alternativa, ancora deboli e spesso embrionali, che messe insieme possono essere efficaci, avere un effetto di moltiplicazione e di diffusione; autogestione perché non c’è mai un “ordine di scuderia” a far partire solidarietà e impegno comune, ma l’assunzione di una responsabilità collettiva, di un operare insieme, di un sostegno reciproco; e in movimento, perché solo muovendosi, spostando in avanti il proprio corpo collettivo, nel camminare insieme sta la forza della rete.
Il mutualismo, su cui questa rete costruisce pratiche e pensiero su tanti e diversi piani (economico, sociale, culturale, sindacale, politico), si è espresso anche in questa giornata, nello stringersi per difendere un’esperienza e un gruppo di lavoratrici e lavoratori in quel legame reciproco, esprimendo le sue potenzialità conflittuali respingendo con la sua forza un attacco non altrimenti superabile. Vedere a Trezzano sul Naviglio, in un giorno lavorativo, compagne e compagni di Contadinazioni da Palermo (Campobello di Mazara), di Diritti a sud da Nardò, di Solidaria e Bread & Roses da Bari, di Communia da Roma, della fattoria senza padroni di Mondeggi, di Sobilla da Verona, della Casa del Popolo Venti Pietre da Bologna, è stata una sferzata di energia per tutte e tutti. E ha reso evidente cosa può essere questa rete.
In questi mesi abbiamo fatto risuonare in diverse iniziative, articoli, locandine le parole “Difendere il mutualismo, difendersi con il mutualismo”. Anche queste parole con questa giornata si sono fatte realtà e non sono rimasti enunciati di principio sparsi al vento.

Il “Primo incontro internazionale Politico Artistico Sportivo e Culturale delle Donne che Lottano” svoltosi in Chiapas l’anno scorso e convocato dalle donne zapatista, rilanciava queste parole
“Acordamos vivir, y como para nosotras vivir es luchar, pues acordamos luchar” (“Abbiamo deciso di vivere, e siccome per noi vivere è lottare, abbiamo dunque deciso di lottare”).
Anche le lavoratrici e i lavoratori di Ri-Maflow hanno scelto di vivere e di lottare, recuperando la propria fabbrica in autogestione, e difendendo il proprio lavoro senza padroni e la propria vita in esso fino ad oggi.
Qui si trova la vittoria delle nostre vite contro i loro profitti, nella scelta di vivere in lotta contro chi ci vuole rubare la vita, di difenderla da chi cerca di distruggerla.
Per questo la giornata di ieri risuona forte per tutti e tutte quelli/e che ci sono stati/e, e per quelli/e che l’hanno seguita da lontano: perché c’è questa scelta, vincente, di vivere e lottare che sentiamo profondamente tutti e tutte.

Si, la lotta paga. E non solo perché fa ottenere buoni risultati, fa avanzare i propri obiettivi e difende le proprie esperienze; ma soprattutto perché rafforza il nostro ri-conoscerci, la nostra responsabilizzazione collettiva, la nostra pratica di relazioni. E questo anche fuori della rete.
E il tema di vincere una battaglia non è cosa di poco conto, di questi tempi e tenendo conto che nel parlare mentre camminavamo in corteo per Trezzano per festeggiare il rinvio dello sfratto, immersi nel sole e circondati dalle carcasse svuotate e abbandonate del tessuto industriale fino a pochi anni fa attivo, ci si diceva, con allegria ed emozione sentita, dalle giovani compagne a chi milita da decenni: “E’ la prima vittoria della mia vita”.
Leggere in centinaia di post sui social che “RiMaflow ha vinto”, “Noi abbiamo vinto” non da l’idea di una pericolosa illusione collettiva, ma di una energia che si rinnova e che permette di pronunciare quelle parole che altrove, dallo Stato Spagnolo al continente latino americano, risuonano potentemente da anni: sí, se puede.

RASSEGNA STAMPA DEL 30/11/18

Sat, 01/12/2018 - 10:34

Da Jacobin – Italia /30 novembre 2018

RiMaflow Resiste: il conflitto di tutti

di Marina De Ghantuz Cubbe

Doveva essere uno sgombero, è diventata una festa. L’autogestione operaia della fabbrica recuperata di Trezzano sul Naviglio evita lo sfratto e rilancia l’idea di mutualismo e solidarietà

La più importante esperienza di autogestione operaia in Italia doveva finire il 28 novembre 2018. Invece è arrivata all’apice del suo percorso conflittuale e da qui non può che partire con un nuovo inizio.

I 120 lavoratori della RiMaflow, fabbrica recuperata a Trezzano sul Naviglio dal 2013, dovevano essere sfrattati. Persone arrivate da tutta Italia in mattinata si sono incontrate davanti ai cancelli di via Boccaccio. Erano pronte a difendere la fabbrica e invece si sono ritrovate a festeggiare una vittoria. Si è capito quando i lavoratori sono tornati dalla prefettura di Milano con un protocollo d’intesa firmato dalla cooperativa RiMaflow e dall’Unicredit Leasing (che rivuole indietro i capannoni industriali). L’accordo prevede il rinvio dello sfratto, lo rimanda di sei mesi. Il tempo utile alle lavoratrici e ai lavoratori per trovare un’altra sistemazione; inoltre, come richiesto dalla RiMaflow, Unicredit Leasing ha preso l’impegno di contribuire al fondo Caritas per il sostegno al lavoro. Risultati concreti che coincidono con l’impegno, altrettanto concreto, della cooperativa: lavorare.

Masssimo Lettieri, il presidente della cooperativa agli arresti domiciliari perché coinvolto in un’inchiesta giudiziaria per traffico illecito di rifiuti (un’accusa ritenuta infamante perché in pieno contrasto con i principi portati avanti dai lavoratori in tutti questi anni), era presente nella viva voce di Gigi Malabarba e Luca Federici che hanno parlato a nome di tutti una volta tornati dal tavolo in prefettura e dal corteo per le strade della periferia industriale milanese di Trezzano sul Naviglio. Ora che lo sgombero non è più un pericolo imminente e ci sono le condizioni per poter andare avanti, i due rappresentanti hanno parlato di RiMaflow 2.0 e di piano industriale da decidere pensando alla nuova sede che ospiterà le loro attività.

Dal 2009 a oggi

Ma come hanno fatto degli operai che dal 2009 sono stati prima in cassa integrazione e poi licenziati ad arrivare fino a questo punto, tanto da poter rivendicare l’inizio di un nuovo percorso di autogestione? Oltre al coraggio di non piegarsi alle logiche della precarietà e del lavoratore usa e getta, hanno dimostrato che nessuno, neanche le istituzioni, sono in grado di scrivere la parola fine alla loro esperienza. In questo periodo in Italia  è quantomeno un’anomalia. Hanno anche dimostrato che quando la giustizia delle norme non coincide con la giustizia sociale la strada da seguire è quella dell’autogestione conflittuale e del mutualismo. Entrambi questi processi hanno come presupposto l’esistenza di una relazione che in primis si instaura con chi è nelle tue stesse condizioni, aggregazione e solidarietà concreta tra lavoratori che hanno gli stessi interessi e simili rivendicazioni.

Nel 2009 erano sul tetto della fabbrica per protestare, nel 2018 sono ancora insieme a dare vita a un nuovo inizio. Poter lavorare è sempre stato il punto di partenza e di arrivo, è sempre stato il motivo che ha dato loro la forza di dimostrare la giustezza delle loro azioni. Il modo in cui rivendicare tutto ciò è stato di volta in volta condiviso, ascoltato e sintetizzato.

Sarebbe sbagliato pensare che la RiMaflow sia riuscita a realizzare un’esperienza esemplare solo grazie alla presenza di persone come Malabarba, Lettieri e Federici che hanno avuto una storia importante di militanza politica e sindacale. Donatella Marzola ad esempio non aveva mai partecipato prima del 2009 ad azioni conflittuali né a proteste; questo periodo, che va avanti ancora oggi, per lei è stata l’occasione di maturare anche a livello personale: «Chi lavorava faceva le sue ore e gli altri fuori – raccontava nel 2015, dopo i primi due anni di occupazione – davanti la palazzina, dentro, con le capanne e tutto il resto a fare il presidio. Dormivamo là col gelo. Io sono stata sempre molto riservata, timorosa, invece questa situazione mi ha insegnato a rispondere, a non aver paura e a dire la mia. È stato duro ma mi ha rinforzato caratterialmente. Mi ha temprato. Nel male mi ha dato del bene». Il conflitto è di tutti, è alla portata di tutti perché ognuno può dare il suo contributo. La consapevolezza che ognuno sia capace di essere parte del conflitto ha permesso a tutti di sentirsi parte attiva del gruppo e al gruppo di essere coeso. Il conflitto è di tutti così come il lavoro è un diritto di tutti perché ognuno possa contribuire a migliorare la società.

La coesione di un gruppo di lavoratori solidali tra loro si realizza più facilmente anche nel momento in cui c’è una controparte con la quale confrontarsi o contro la quale scontrarsi. L’imprenditore prima, la proprietaria dei capannoni poi. L’autogestione conflittuale ha portato ad un confronto serrato, complesso e a volte doloroso per cercare di ottenere un riconoscimento istituzionale di un’esperienza che intanto dal 2013 rimbalzava sui giornali, le televisioni, gli studi accademici, raccoglieva il sostegno di associazioni laiche e religiose, politiche, sindacali, di singoli cittadini e persone della cultura e dello spettacolo.

L’autogestione conflittuale

I rapporti intessuti in tutti questi anni con il territorio; con la rete Fuori Mercato che raccoglie esperienze di economia solidale, riappropriazione del lavoro, delle terre e degli spazi; con la Caritas, con Libera contro le mafie e con la Rete dei numeri pari hanno permesso che la fabbrica diventasse da mero luogo di produzione a punto di riferimento per costruire un tessuto sociale e solidale in cui riconoscersi e su cui poter fare affidamento. Il mutualismo e l’apertura degli spazi alla cittadinanza, ai migranti e agli artigiani che alla RiMaflow hanno trovato un lavoro, hanno reso questo spazio un presidio di legalità e giustizia sociale. Da rifiuti a risorse: persone che sono state espulse o rifiutate dal mercato del lavoro hanno risposto dando alla produzione una direzione ecologista (riuso e riciclo). Riappropriazione del lavoro e riappropriazione di sé, del proprio valore e di quello altrui: bisogni essenziali che i lavoratori della RiMaflow hanno reso possibile ottenere.

Le fabbriche recuperate non sopravvivono attraverso finanziamenti, né l’investimento di grandi capitali, bensì  grazie ai rapporti di solidarietà che si instaurano dapprima tra i lavoratori; poi tra lavoratori e territorio. Il tipo di produzione ruota attorno a un’idea di economia e di società in cui non deve prevalere l’interesse individuale ma appunto la solidarietà e il mutualismo.

Tutto questo rende la RiMaflow un’esperienza a cui non può esser messa la parola fine. Anche se dovesse cambiare il luogo di produzione. I capannoni della vecchia Maflow sono stati prima vissuti dagli operai quando a lavoraci erano in 320; poi attraverso i vari passaggi societari il numero dei lavoratori è diminuito fino alla chiusura definitiva nel 2012. Anche gli spazi, prima abbandonati e poi recuperati, hanno fatto parte integrante del processo di rigenerazione urbana, ecologica e personale nonché di riappropriazione del lavoro: anche i capannoni sono passati da rifiuto a risorsa. Massimo Lettieri ha sempre dimostrato di essere molto legato a quella fabbrica, mettendo in evidenza quanto un luogo denso di significato possa contribuire a livello motivazionale per portare avanti una battaglia: «A partire da tutte le crisi che ci sono state dal 2009, la battaglia della RiMaflow è stata l’unica con una sua continuità perché abbiamo occupato, siamo qui e stiamo provando a fare questa esperienza con la cooperativa RiMaflow. Non me ne sono mai andato da qua. Non sono mai fuggito». Allo stesso tempo il luogo fisico può essere un ostacolo, un impegno che può addirittura indebolire l’esperienza perché la sua manutenzione richiede uno sforzo che toglie spazio ed energie alla produzione.

Il percorso di autogestione conflittuale e mutualismo di RiMaflow è arrivato ad un livello di maturità tale per cui non ci sono più spazi da salvare, ma esiste un’intera esperienza che a questo punto ha la possibilità di trovare il suo luogo ideale senza il rischio di perdere valore. Rivendicare il fatto che un nuovo inizio presuppone un nuovo spazio significa mettere in evidenza ancora una volta che l’obiettivo è concreto e per questo nobile: l’obiettivo è lavorare. RiMaflow non poteva terminare il suo percorso il 28 novembre 2018 perché sin dal 2009 i lavoratori e le lavoratrici hanno posto le basi per realizzare un’esperienza che ha permesso al gruppo di essere coeso, di fare mutualismo, di raccogliere la solidarietà da tutta Italia. E quando non serve più difendere un luogo fisico per difendere un’esperienza significa che questa è arrivata davvero a un punto di svolta e soprattutto che non si può più fermare.

*Marina De Ghantuz Cubbe, giornalista, collabora con La Repubblica e altre testate. Studiosa delle formazioni sociali contempranee e, in particolare, impegnata in un lavoro di ricerca sulle fabbriche recuperate in Italia.

Da Zeroincondotta – 30/11/18

Milano/RiMaflow: la vittoria della solidarietà

Di Redazione

Dai nostri inviati a Trezzano sul Naviglio, un lungo reportage dalla fabbrica recuperata sulla mobilitazione che ha impedito lo sgombero che era stato annunciato per il 28 novembre.

In questi anni tante volte abbiamo sentito uscire da molte labbra la parola “solidarietà”. Per chi ha frequentato con assiduità i movimenti sociali c’è stata più di un’occasione per capire come la solidarietà di classe sia sempre stata fondamentale in ogni processo di lotta e di cambiamento. E come oggi, dopo anni di crisi, di disoccupazione, di precarizzazione del lavoro e di distruzione dei diritti, lo sia ancora di più.

Certo ci è capitato anche di incrociare qualcuno che, usando questo vocabolo a sproposito, se lo è fatto scappare dalla bocca in una maniera non troppo sincera. Ma, al contrario, quando solidarietà è stata declinata con altri termini come “mutuo soccorso” e “resistenza” è diventava un’arma efficace per sostenere in modo concreto le tante forme dispiegate del conflitto sociale e per sperimentare nuovi modelli di relazione non gerarchici e produttivistici, non fondati sull’esclusione, ma ispirati a principi orizzontali e reticolari.

Tutte queste cose le abbiamo trovate la mattina presto del 28 novembre, concentrate davanti ai cancelli e sul piazzale della RiMaflow di Trezzano sul Naviglio. C’erano il sostegno e l’appoggio portati da altri lavoratori della zona, da ragazzi dei centri sociali, da rappresentanti di sindacati grandi e piccoli, da contadini biologici e da attivisti delle reti di produzione e distribuzione “fuori mercato”; da artisti conosciuti come Moni Ovadia o da vecchi volti noti di tante battaglie di movimento, da preti di strada e da rappresentanti della Caritas… fino a tanti semplici cittadini. Era una mobilitazione chiamata con un tam tam dal basso che aveva portato, in quel paese della cintura milanese di antica tradizione operaia, diverse centinaia di persone, venute da tutta Italia per impedire lo sfratto di una esperienza di resistenza e di mutualismo che, nel corso degli anni, aveva ricevuto attestati di vicinanza, di simpatia e di “complicità” nei luoghi più disparati della penisola.

La storia di RiMaflow

La storia dei cinque anni di recupero della Maflow e del progetto di autogestione attraverso l’esperienza di RiMaflow, l’ha raccontata un Gigi Malabarba, tonico e appassionato come non mai, dall’impianto di amplificazione montato per l’occasione. La fabbrica, prima della chiusura e del trasferimento della produzione in Polonia, produceva tubi per condizionatori ed era leader nella realizzazione di componenti per auto. Oltre 300 lavoratori furono licenziati e mandati a casa. Una parte di loro, invece di deprimersi e disperarsi decise di intraprendere, a partire da 2009, una dura lotta che portò all’occupazione dello stabilimento. Per impedire che i cancelli chiudessero per sempre si decise di sperimentare soluzioni di lavoro alternative. Tra gli occupanti c’era un rappresentante sindacale della Cub particolarmente ostinato, Massimo Lettieri. Fu mandato ad incontrare il liquidatore, per capire quale fosse la situazione reale dell’azienda, per vedere se c’erano le condizioni per trovare un nuovo investitore. Quando arrivarono i nuovi compratori polacchi esternarono la loro intenzione di tenere solo dipendenti non iscritti al sindacato. Inoltre dimostrarono un’assenza totale di progettualità. Con quelle condizioni, la fine della Maflow era segnata. Per impedire lo smantellamento della fabbrica si tennero scioperi, picchetti, manifestazioni e diversi incontri in Prefettura a Milano. Tutta questa mobilitazione non riuscì ad impedirne la chiusura definitiva nel mese di dicembre del 2012.

Di fronte a tanti nulla di fatto, un gruppo di operai decise di fare come in Argentina e di dar vita a “Occupy Maflow” che, in poco tempo, si trasformò in “RiMaflow: fabbrica recuperata”. Dalla produzione di tubi di condizionamento si passò allo smontaggio, al riciclo e al riuso di apparecchiature elettriche ed elettroniche.

Nacque la “Cittadella dell’altra economia” e una cooperativa che elesse come presidente Massimo Lettieri, quel sindacalista cocciuto che non si era mai arreso ai padroni che avevano dichiarato il fallimento, portando i macchinari dell’azienda altrove. Nel corso degli anni, alla cooperativa si affiancarono decine di altri soggetti come falegnami, tappezzieri e artigiani che diedero vita alla “Casa del Mutuo Soccorso”. Tra le mura di RiMaflow prese corpo anche la rete nazionale “Fuorimercato”, nel frattempo si consolidò il rapporto con lo spazio sociale RiMake di Milano. In un territorio pesantemente infiltrato dalla ’ndrangheta, cominciarono ad occuparsi anche di antimafia sociale, collaborando con la Masseria di Cisliano, uno dei beni confiscati alle mafie nell’hinterland sud di Milano. Con il supporto degli Archivi della Resistenza di Fosdinovo iniziò pure la produzione dell’Amaro Partigiano, divenuto negli anni un liquore classico degli antifascisti.

Dopo diversi giri societari, lo stabilimento, collocato in un’area di trentamila metri quadri, passò a UniCredit Leasing.

Per i lavoratori di RiMaflow una delle sfide più complicate è sempre stata quella di arrivare a una regolarizzazione delle loro attività, superando l’occupazione della fabbrica. Avendo però sempre chiaro un principio: tutto andava fatto per il bene comune, mai per il profitto privato.

Tutti gli sforzi per la regolarizzazione rischiarono di risultare vani la mattina del 26 luglio del 2018 quando nove persone vennero arrestate per traffico illecito di rifiuti. Tra loro c’era pure Massimo Lettieri, il presidente della cooperativa. Uno dei capannoni della cittadella della RiMaflow venne sequestrato e sul capo di Massimo si abbattè l’accusa infamante di “associazione per delinquere finalizzata al traffico di rifiuti”.

Per lui ci fu l’arresto e la custodia cautelare. Quattro mesi di carcere, poi , da alcune settimane, gli arresti domiciliari. Il progetto sulla lavorazione degli scarti di produzione di carta da parati venne perciò interrotto.

Gigi Malabarba nel suo racconto ha affermato con convinzione: “Se di Massimo si volesse sintetizzare la figura è proprio l’emblema vivente della lotta contro ciò per cui è stato arrestato. Siamo certi di poter dimostrare la sua e la nostra estraneità a questa vicenda e di poterne uscire appena inizierà il processo… e tra un po’ di tempo faremo uscire delle prove sulla provocazione architettata contro Massimo… Non è pensabile che un’esperienza nata per sottrarre alla ‘ndrangheta il traffico di rifiuti, venga accusata di cose così infamanti”.

Una forte intensità emotiva si è raggiunta, quando Lettieri è stato contattato per telefono e la sua voce è stata amplificata dagli altoparlanti, per farla sentire a tutti coloro che erano lì per salvare RiMaflow.

Lo sgombero annunciato per il 28 novembre

Poi Malabarba è arrivato a raccontare dello sfratto per cui in tanti erano arrivati a Trezzano per impedirlo: “Un anno fa, UniCredit Leasing ha abbandonato il tavolo di trattativa e ha chiesto lo sfratto per RiMaflow. O per meglio dire: ha dato lo sfratto all’immobiliare Virum, che aveva in leasing l’edificio. Leasing che, da quando è fallita la fabbrica, non ha più potuto pagare. La banca ha perciò avviato la procedura per arrivare a sgomberare lo stabilimento. Quello che siamo qui a fronteggiare è il secondo sfratto esecutivo con forza pubblica, dopo aver ottenuto un rinvio lo scorso 19 settembre. Questa mattina è il giorno in cui è atteso l’arrivo dell’ufficiale giudiziario con le forze dell’ordine pronte ad eseguire lo sgombero. Noi siamo qui ad aspettarli e vi abbiamo chiamato a raccolta per difendere quella che si è trasformata nella principale esperienza di azienda recuperata del nostro paese, un villaggio solidale dove, attraverso la lotta dei lavoratori, la crisi ha cambiato rotta diventando una nuova opportunità di lavoro per 120 uomini e donne”.

Alla fine dell’intervento del “comandante Gigi” (così ormai molti lo chiamano), il microfono è passato di mano in mano, in tante e tanti hanno voluto esprimere vicinanza attiva nei confronti di un’esperienza solidale che ha tentato di perseguire il benessere delle persone anche in termini di relazioni sociali e occasioni di partecipazione, costruendo iniziative concrete e materiali, sviluppando varie forme di mutuo soccorso e di aiuto ai soggetti sociali più colpiti, costruendo forme di sostegno pratico, “non di mercato”, per soddisfare quelle esigenze collettive che sono state marginalizzate dalla crisi.

Alle 9 tutti i presenti sono stati informati che la situazione si stava sbloccando. In Prefettura era iniziato un incontro con il prefetto, i rappresentanti della cooperativa RiMaflow e di Unicredit (che per la prima volta aveva accettato di sedersi attorno a un tavolo con gli occupanti), con l’imprenditore Marco Cabassi (quello che trovò la nuova sede del Leoncavallo al momento dello sgombero del centro sociale) e il direttore della Caritas ambrosiana Luciano Gualzetti a fare da garanti nella trattativa.

In attesa dell’esito del confronto è continuato il “microfono aperto”, la banda degli ottoni del movimento milanese ha cominciato a sfornare canzoni di lotta, mirabilmente riarrangiate.

Arriva la buona notizia

Verso le 10 e mezza arriva la notizia. Luca, uno della delegazione di RiMaflow, racconta al telefono il punto d’arrivo dell’incontro: “E’ stato sottoscritto un accordo, controfirmato anche dal Prefetto. La data dello sfratto viene posticipata al 30 aprile 2019, per traferire entro quella data le attività di RiMaflow in un altro sito. Abbiamo tempo tempo cinque mesi per nuovi progetti che vedranno lo spostamento della fabbrica e di tutte le attività in un’altra sede, sempre a Trezzano, con l’obiettivo di salvaguardare i 120 posti di lavoro e di crearne altri. È stato lo stesso Prefetto a riconoscere la bontà del progetto e la sua utilità sociale.

Oggi non si conclude il contenzionso, ma inizia un percorso molto impegnativo finalizzato al rilancio delle attività economiche e produttive che consentirà di consolidare il lavoro e quindi il reddito. Avremo il tempo per programmare la RiMaflow 2.0.

C’era stata fatta una proposta da UniCredit Leasing per acquistare noi lo stabilimento. Si trattava di una proposta superiore ai prezzi di mercato per i capannoni di via Boccaccio 1, interamente da bonificare (con i tetti in amianto e il sottosuolo inquinato) e con seri problemi strutturali, che in questi anni ne hanno reso impraticabile la vendita.

RiMaflow e i garanti hanno comunicato che una possibile acquisizione di immobile si indirizzerà, invece, verso una struttura più consona e più efficiente presente nel nostro territorio. Che verrà acquistata da parte di un gruppo di soggetti finanziatori che condividono il percorso di autogestione intrapreso: ciò significherà la definitiva uscita di scena di UniCredit Leasing dopo il 30 aprile”.

La notizia viene accolta da un lunghissimo applauso: partono cori, in tanti si abbracciano, scendono le lacrime su tanti volti felici. Di bocca in bocca passa la parola “vittoria!” che tiene insieme un sentimento di liberazione diffuso.

Un’operaia che lavorava in Maflow negli anni Novanta e che aveva perso il lavoro dopo la decisione di spostare la produzione, e che ora è una delle cuoche nelle cucine di RiMaflow, ride commossa dopo l’annuncio. Aspira con ampi tiri una sigaretta, appoggiata al muro. Gli occhi le luccicano, tiene a freno le lacrime, emozionata dalla gioia, si fa uscire solo pochissime parole: “RiMaflow è la mia vita”.

Malabarba riprende in mano il microfono e annuncia che dal 12 al 14 aprile 2019, prima di andarsene dalla vecchia sede, è stato convocato il “3° Incontro europeo delle imprese recuperate”, realizzato con la collaborazione della Libera Masseria di Cisliano: “Oggi siamo sicuri di poter ospitare l’evento nella nostra fabbrica… Poi, con ogni probabilità, ci sposteremo in uno stabilimento a poche centinaia di metri da qui, sempre a Trezzano. Un luogo più piccolo, maggiormente gestibile e senza i seri problemi strutturali della sede di via Boccaccio… Adesso vi propongo di fare un corteo nella zona industriale e per le strade del paese per dare un’occhiata a dei siti che sarebbero adatti per le attività di RiMaflow 2,0 o 3.0 o 4.0”.

Parte un corteo pieno di allegria, c’è quasi uno stupore diffuso: non si era più abituati alla vittoria… una vittoria così bella poi. La sfilata si ferma davanti all’IperDì, un ipermercato fallito, con tutti i suoi dipendenti lasciati a casa. Qui il “Gigi del Naviglio” si arrampica sul cancello e promette che anche per questi lavoratori RiMaflow farà qualcosa, non li lascerà soli. Poi ci si muove verso un’altra fabbrica ormai abbandonata, l’AutoSystem. E davanti a questo stabilimento si comprende che questa è il sito più accreditato per diventare fra cinque mesi la nuova casa di RiMaflow.

La manifestazione rientra nella vecchia sede: “autogestione e dignità” continuerà ad essere l’orizzonte dei lavoratori di RiMaflow. Davanti ai cancelli una ragazza li attende facendo uscire dalla sua fisarmonica le note di “Vecchia piccola borghesia” di Claudio Lolli. A un vecchio militante degli anni settanta viene da cantare il ritornello: “Vecchia piccola borghesia per piccina che tu sia / Non so dire se fai più rabbia, pena, schifo o malinconia”.

Un altro suo coetaneo che gli sta di fianco viene da dire: “Dai che da oggi riusciremo a ridere anche con una canzone del vecchio indimenticabile Claudio…”.

 

RASSEGNA STAMPA DEL 29/11/18

Thu, 29/11/2018 - 15:15

Da il manifesto del 29/11/18

RiMaflow, la lotta paga RiMaflow. Hanno vinto i lavoratori e i tanti – oltre 300 persone – che ieri hanno presidiato l’area: lo sfratto della fabbrica recuperata di Trezzano sul Naviglio è stato sospeso fino al 30 aprile 2019

Di Roberto Maggioni

Alla RiMaflow hanno vinto i lavoratori, la solidarietà e una benvenuta sensibilità istituzionale. Un tempo si sarebbe detto «la lotta paga»: è stato così. Lo sfratto della fabbrica recuperata di Trezzano sul Naviglio è stato sospeso fino al 30 aprile 2019.

I PROSSIMI MESI serviranno a trasferire la RiMaflow altrove e lasciare quei capannoni abbandonati e da bonificare alla proprietà, Unicredit. La nuova sede potrebbe essere poco distante da dove si trova oggi la RiMaflow, i lavoratori hanno già messo gli occhi su un capannone confinante con l’attuale area e legato alla storia della vecchia Maflow. L’accordo sulla sospensione dello sfratto è arrivato in Prefettura a Milano mentre davanti oltre 300 persone presidiavano l’area interna ed esterna dei capannoni. C’erano giovani, meno giovani, operai, sindacalisti, attivisti, persone comuni che da un po’ di tempo non si incrociavano tutte insieme per qualcosa di comune.

IN ALTO, ALL’INGRESSO della portineria, lo striscione simbolo di dieci anni di lotta: «le nostre vite valgono più dei loro profitti». Unicredit e la Prefettura hanno riconosciuto per la prima volta questa esperienza come controparte, definendola nel protocollo «fabbrica recuperata». È scritto anche che Unicredit darà un contributo economico al fondo della Caritas Ambrosiana per il sostegno al lavoro. Nella trattativa un importante ruolo di garanzia lo hanno avuto l’immobiliarista Marco Cabassi e la Caritas Ambrosiana, a partire dal suo presidente Luciano Gualzetti.

«È STATA UN VITTORIA straordinaria e in parte inattesa» ci dice Gigi Malabarba, tra i protagonisti di questa storia. Malabarba 10 anni fa conobbe Massimo Lettieri e la vertenza dell’allora Maflow, oggi è una delle persone più coinvolte nei progetti della Cittadella dell’altra economia. «Volevamo un negoziato con Unicredt ed eravamo preoccupati di evitare lo sgombero, invece non solo abbiamo avuto la sospensione ma anche un accordo di merito». Una vittoria sociale, nel senso che tanti soggetti hanno concorso a questo risultato. «È stata una cosa enorme e abbiamo visto al nostro fianco figure non tradizionalmente nelle lotte». Malabarba si riferisce in particolare al cattolicesimo sociale attivo a Milano.

La Caritas, il parroco di Trezzano sul Naviglio si sono innamorati di questa storia e dopo aver contribuito a farla crescere si sono spesi con le istituzioni affinché non morisse.

«LA FIRMA IN CALCE all’accordo del direttore della Caritas Ambrosiana Luciano Gualzetti, la firma del prefetto di Milano Renato Saccone, dei dirigenti di Unicredit e della cooperativa RiMaflow sono la dimostrazione che si va in una direzione importante. Come garante dell’accordo si è impegnato anche l’immobiliarista Marco Cabassi». Ora l’idea è costituire un soggetto né pubblico né privato, fatto di forze che vogliano impegnarsi per la tutela del bene comune e del lavoro, e magari un giorno tornare a dare lavoro a 330 persone, tanti quanti erano i dipendenti della vecchia Maflow.

«Qualcosa che possa essere una risposta anche alla crisi del cooperativismo» dice Malabarba «che spesso è diventato uno strumento di competizione al ribasso per la manodopera. Questa cosa sentirsela dire da don Gino Rigoldi al megafono durante il presidio è stata un incoraggiamento notevolissimo. La pratica sociale del mutualismo abbatte muri e sfora i tradizionali schieramenti».

MA COSA PREVEDE L’ACCORDO sottoscritto in Prefettura? «I capannoni dove ora ci sono le nostre attività sono incomprabili, fatiscenti, da bonificare, ci sarebbero costi straordinari da sostenere» dice Malabarba. «Per questo abbiamo individuato un area adiacente a quella attuale, un capannone dell’Autosystem che aveva riassorbito una parte dei lavoratori licenziati dalla Maflow nel 2012 e che ha chiuso ad aprile 2018. Ora quel capannone è vuoto, faceva le stesse attività della Maflow, l’ipotesi è andare lì, una soluzione geograficamente e simbolicamente vicina all’attuale RiMaflow. È un capannone efficiente, i tetti hanno il fotovoltaico».

ARRIVATA LA NOTIZIA dell’accordo le persone al presidio si sono abbracciate. In questa Italia incattivita, chiusa nel rancore individuale, questa storia racconta che è ancora possibile costruire rapporti reali e solidali. «Non ribalteremo noi con questa piccola realtà la situazione generale» dice Malabarba «ma tante piccole situazioni messe insieme dicono che qualcosa di alternativo è possibile costruirlo». I falegnami, i tappezzieri, gli artigiani della Cittadella dell’altra economia, i 120 lavoratori, l’Amaro Partigiano, la rete Fuorimercato, la ricicleria e tutte le altre attività continueranno a vivere senza padroni.

 

Da il Corriere della sera – Milano del 29/11 /18

RIMAFLOW, ACCORDO SALVA OPERAI: SEI MESI PER TROVARE UN’ALTRA SEDE Vertice in Prefettura, sgomberoi rinviato al 30 aprile. Garante Caritas

Di Luca Rinaldi e Giampiero Rossi

Era iniziata come una giornata di battaglia, ma già all’ora di pranzo è diventata la giornata dell’accordo che ha fatto contenti tutti. La RiMaflow, la fabbrica autogestita di Trezzano sul Naviglio, non sarà sgomberata. Ci sarà tempo fino al 30 aprile per trovare una nuova sede. E’ questo il senso dell’intesa firmata in prefettura da Unicredit Leasing e dalla cooperativa dei lavoratori. Al mattino qualche centinaio di persone (sindacalisti, militanti dei centri sociali, ma anche don Gino Rigoldi e don Massimo Mapelli della Caritas) si erano radunate per presidiare insieme ai lavoratori il capannone di Trezzano, occupato da sei anni, dove era previsto l’arrivo dell’ufficiale giudiziario con l’ordine di sgombero. L’intento era di resistere. Poi è arrivata la notizia dell’apertura di un tavolo, sotto la mediazione del prefetto Renato saccone, e dell’intesa su un percorso che prevede la liberazione dell’immobile ma anche l’individuazione di “un altro sito idoneo dove trasferire le attività”. E sarà proprio la Prefettura a monitorare il rispetto degli impegni. Insomma un accordo che, spiega in una nota di Palazzo Diotti, “dopo diversi anni di trattativa pone fine alla delicata e complessa vicenda della ex Maflow di Trezzano sul Naviglio”

Soddisfatti i lavoratori: la cooperativa RiMaflow e l’associazione Occupy Maflow riconoscono il ruolo decisivo del prefetto ma rivendicano anche l’effetto della “mobilitazione” che avrebbe ottenuto l’effetto di portare Unicredit Leasing a negoziare”. E sottolineano che al tavolo in prefettura è stato importante il “ruolo di garanzia dell’imprenditore Marco Cabassi e del direttore della Caritas ambrosiana Luciano Gualzetti”.

Il percorso, che punta a mantenere in vita il progetto di cooperativa autogestita e assicurare l’occupazione dei 120 soci lavoratori della Maflow hanno riconvertito la fabbrica dal settore automotive nell’ambito del riciclo di apparecchiature elettriche ed elettroniche. Ma per capire l’azione di Unicredit occorre tornare a undici anni fa, quando l’istituto di credito stipula con la società Virum un contratto di leasing per l’acquisto delle aree. La Virum concederà in sublocazione l’immobile alla Maflow, ma nel 2009 il tribunale dichiara per l’azienda lo stato di insolvenza. Nella fase di amministrazione straordinaria subentrano i polacchi della Boryszew che tentano il rilancio dell’azienda assumendo 80 dipendenti su 320. Ma non funziona. Sempre nel 2011 Virum sospende il pagamento dei canoni di leasing a Unicredit, che tre anni dopo risolve il contratto con la società e avvia una causa (ancora aperta) per inadempimento contrattuale, ottenendo dal giudice, nel 2015, il decreto di rilascio dell’immobile.

Sono dunque questi mancati pagamenti che hanno messo a rischio l’intera esperienza della RiMaflow. L’immobiliare, hanno sottolineato in questi giorni i lavoratori, “si è sciolta come neve al sole ma sembra rimanere in vita solo per essere oggetto dello sfratto”. Tuttavia la Virum è tutt’altro che dissolta ed è riconducibile alla famiglia Salute, costruttori con base ad Avellino. Negli anni il gruppo Salute è comparso in diverse vicende giudiziarie, dalla stagione delle scalate bancarie a un’accusa di tentata estorsione (impigliata tra assoluzioni, condanne e rinvii della Cassazione), fino alla confisca di parte del patrimonio del boss della banda della Magliana Ernesto Diotallevi.

Da La Repubblica online – Martedì 28 Novembre 2018

RiMaflow, accordo raggiunto: “Una nuova sede per continuare l’attività” La nuova trattativa in prefettura a Milano ha posticipato lo sgombero al 30 aprile, 300 lavoratori in presidio sino all’annuncio: “Percorso condiviso per il rilascio dell’immobile e la prosecuzione del progetto”. Sei anni fa partiva l’autogestione

di ZITA DAZZI

Rinvio dello sfratto al 30 aprile e avvio della ricerca di una nuova sede per i lavoratori della Rimaflow, fabbrica occupata da sei anni a Trezzano sul Naviglio. Così si è conclusa la trattativa con il prefetto Renato Saccone, avviata dopo il presidio di stamane all’alba alla presenza di 300 fra lavoratori, sindacalisti e sostenitori. Un corteo per le strade del paese è partito dallo stabilimento occupato appena sono arrivate notizie da Milano a proposito della conclusione della discussione fra la delegazione degli operai e il prefetto, al termine del presidio convocato per scongiurare la minaccia di sgombero annunciata dall’ufficiale giudiziario.

L’accordo è stato sottoscritto dalla cooperativa Rimaflow e dai rappresentanti di Unicredit leasing davanti al prefetto, dopo una delicata mediazione svolta dalla prefettura, con il coinvolgimento della Caritas ambrosiana. “Costituisce la base per garantire la prosecuzione del progetto Rimaflow e la salvaguardia dell’occupazione dei soci-lavoratori della Cooperativa. E’ stato definito un percorso condiviso in ordine al rilascio dell’immobile e alla individuazione di un altro sito idoneo dove trasferire le attività – si legge in un comunicato uscito da palazzo Diotti al termine dell’incontro -. Grande soddisfazione è stata espressa dalle parti per la sinergica cooperazione dei diversi attori che, in un momento economico particolare, si sono impegnati, in un’ottica solidaristica e sociale, per dare speranza al rilancio di nuove attività, a tutela della dignità dei lavoratori e del loro innovativo progetto”. Unicredit plaude al risultato di oggi: “La Cooperativa Rimaflow si è impegnata a collaborare con il Gruppo UniCredit per trasferire le attività commerciali legali di Ri-Maflow, entro il 30 aprile, in una nuova sede secondo la proposta concordata in prefettura”.

E’ l’ultimo atto di questa lunga vertenza iniziata sei anni fa con l’occupazione dello stabilimento da parte di 120 lavoratori che hanno avviato forme di produzione e laboratori artigianali, un’esperienza di autogestione operaia e di mutualismo che ha trovato validi alleati persino nella chiesa di Milano, con gli arcivescovi Scola e Delpini che sono stati più volte a celebrare messa fra i lavoratori nei capannoni dello stabilimento. Oggi lì hanno sede vari laboratori, botteghe artigiane, depositi, attività di stoccaggio e di produzione avviate in forma cooperativa dai disoccupati e sostenute da un grande numero di personalità, che in questi giorni hanno anche firmato un appello di solidarietà. Fra i firmatari don Massimo Mapelli, responsabile Caritas sud Milano – presente al presidio e al corteo con gli operai – don Gino Rigoldi, fondatore di Comunità nuova, Carlo Cabassi, imprenditore, e il segretario nazionale di Rifondazione comunista, Maurizio Acerbo.

Gli operai: “Il lavoro è dignità, combatteremo”

L’ultima minaccia di sgombero è arrivata dopo un’inchiesta sullo smaltimento illecito dei rifiuti, che ha portato all’accusa infamante di RiMaflow come parte di un’associazione a delinquere e all’arresto e messa ai domiciliari del presidente della Cooperativa Massimo Lettieri, che speriamo esca presto da un processo infamante”, spiegano i manifestanti. “Oggi inizia un percorso molto impegnativo, finalizzato al rilancio delle attività economiche e produttive che consenta ai 120 operai e artigiani di consolidare il lavoro e quindi il reddito. Avremo quindi il tempo necessario per programmare la nuova RiMaflow, senza le pressioni – spesso sproporzionate – volte al rispetto di normative che, senza un titolo di occupazione, eravamo in difficoltà ad ottemperare senza tempi congrui”. Contatti sono i corso col ministero per accedere ai fondi per aiutare i progetti di cooperazione nati da crisi aziendali per ricollocare le attività in luogo più consono e non da bonificare come l’attuale sede. “Ringraziamo il Prefetto di Milano, dott. Saccone, per la sensibilità dimostrata e Giusi Massa che per anni ha seguito la vertenza RiMaflow, cercando una composizione del contenzioso: la firma di questo Protocollo è un risultato molto positivo per tutti i lavoratori e le lavoratrici”.

Da IL GIORNO online del 29 novembre 2018

Trezzano, RiMaflow non sarà sgomberata All’ultimo spunta l’intesa: c’è tempo fino al 30 aprile per trovare una nuova sede

di Francesca Grillo

Trezzano sul Naviglio (Milano), 29 novembre 2018 – La parola  che risuona in RiMaflow è sempre una: dignità. L’hanno urlata anche mercoledì, quando oltre 500 persone hanno raccolto l’appello lanciato dai lavoratori nei giorni scorsi per prendere parte al presidio anti-sgombero. Era fissata per mercoledì mattina, infatti, la procedura che avrebbe sfrattato i lavoratori dell’ex fabbrica recuperata, ma un accordo in extremis sul tavolo della Prefettura tra i proprietari dell’immobile di via Boccaccio, la UniCredit, e la Cooperativa RiMaflow ha scongiurato il peggio. I lavoratori hanno fino al 30 aprile per studiare una strategia che consenta di “salvare i 120 posti di lavoro che abbiamo creato da quando la fabbrica – leader nella realizzazione di componenti per auto – ha spostato la produzione in Polonia, lasciando a casa oltre 300 operai”, spiega Gigi Malabarba di RiMaflow, in prima linea contro il provvedimento di sgombero dei capannoni che gli ex lavoratori hanno occupato, sei anni fa, “restituendo la dignità che solo il lavoro può dare agli operai”.

Nell’immobile, infatti, si è creata una cittadella dei mestieri, con spazi dedicati agli artigiani. Ma è una occupazione e ora che la vicenda di Massimo Lettieri, presidente della Cooperativa agli arresti domiciliari con l’accusa di traffico illecito di rifiuti, ha sollevato clamore, la proprietà di quei capannoni rivuole indietro lo spazio. “RiMaflow è l’occasione di una seconda vita. Sa cosa significa da un giorno all’altro perdere un lavoro con tre figli da mantenere? Disperazione. Solo grazie alla solidarietà siamo riusciti a respirare. La più grande soddisfazione? Vedere i miei figli orgogliosi di me”, dice Gina Iacovelli, ex operaia. Come lei Maria Rosa Missaglia che ha iniziato a lavorare in Maflow nel 1992: “Eravano 800, le cose andavano bene. Poi, la decisione scellerata di spostare la produzione e noi tutti a casa. Se dovesse chiudere RiMaflow sarebbe una seconda sconfitta. Ma noi ci crediamo: RiMaflow continuerà”. E così sarà: lo sfratto è stato sospeso e ci sono cinque mesi per individuare un’altra sede dove spostare RiMaflow, riconosciuta “anche dal prefetto come una realtà socialmente utile – spiega Luca Federici -. È la dimostrazione che è possibile rispondere alla crisi grazie alla solidarietà”.

Il sostegno è arrivato da molte associazioni, oltre a personalità del panorama culturale come Moni Ovadia. Soddisfatta anche UniCredit: “RiMaflow si è impegnata a collaborare per trasferire le attività commerciali legali in una nuova sede, secondo la proposta concordata”. Un’altra sede che probabilmente sarà a poche centinaia di metri, sempre a Trezzano. Bisognerà trovare una cordata di imprenditori pronti a investire e magari qualche fondo europeo. Ma una cosa è certa, dicono i lavoratori: “RiMaflow vivrà”.

LO SGOMBERO E’ STATO IMPEDITO! COMUNICATO STAMPA SULLA GIORNATA DI OGGI.

Wed, 28/11/2018 - 23:07

COMUNICATO stampa sulla giornata di OGGI

Come da sempre auspicato dalle lavoratrici e dai lavoratori che hanno dato vita al progetto RiMaflow, si è firmato oggi alle 9.30 presso la Prefettura di Milano un Protocollo di intesa tra UCL-Unicredit Leasing e la Cooperativa RiMaflow, con un importante ruolo di garanzia dell’imprenditore Marco Cabassi e del Direttore della Caritas ambrosiana Luciano Gualzetti.

L’Ufficiale giudiziario, in base al percorso concordato tra le parti, che prevede verifiche puntuali nei prossimi mesi, ha sospeso lo sfratto previsto in data odierna rinviandolo in data successiva al prossimo 30 aprile, ossia al termine dell’iter previsto.

UCL per la prima volta riconosce i lavoratori e le lavoratrici di RiMaflow e la loro Cooperativa come “fabbrica recuperata” e come controparte.

Oggi non si conclude il contenzioso, ma inizia un percorso molto impegnativo per RiMaflow e per i garanti, finalizzato al rilancio delle attività economiche e produttive che consenta ai 120 operai e artigiani di consolidare il lavoro e quindi il reddito.

Avremo quindi il tempo necessario (6 mesi) per programmare la nuova RiMaflow, una RiMaflow 2.0, senza le pressioni – spesso sproporzionate – volte al rispetto di normative che, senza un titolo di occupazione, eravamo in difficoltà ad ottemperare se non in tempi congrui. Rivendichiamo il merito della trasformazione di gran parte del lavoro informale iniziale in lavoro oggi regolare nel corso di questi anni.

Tra le varie opzioni possibili discusse con i garanti figura l’acquisizione degli immobili per tutte le attività di RiMaflow da parte di un gruppo di soggetti finanziatori che condividono il percorso di autogestione intrapreso: ciò significherà la definitiva uscita di scena di UCL dopo il 30 aprile.

A fronte di una proposta di UCL superiore ai prezzi di mercato per i capannoni di via Boccaccio 1, interamente da bonificare (tetti in amianto e sottosuolo inquinato) e con seri problemi strutturali, che in questi anni ne hanno reso impraticabile la vendita, RiMaflow e i garanti hanno comunicato che tale possibile acquisizione di immobile si indirizzerà verso una struttura più consona e più efficiente presente nel nostro territorio. UCL darà un contributo al fondo Caritas per il sostegno al lavoro, come richiesto da RiMaflow.

La Cooperativa ha riaperto nel frattempo i contatti con il Ministero dello Sviluppo Economico che, attraverso la CFI, finanzia i progetti di cooperazione nati da crisi aziendali.

Tra la continuità di presenza nei prossimi anni di RiMaflow nell’attuale sito di via Boccaccio 1, auspicata da UCL con la vendita a ‘noi’ del suo sito, e un sito più efficiente abbiamo deciso quest’ultima strada, come a volte praticato dalle stesse fabbriche recuperate argentine, che ci hanno ispirato, a fronte di luoghi produttivi ormai obsoleti. Siamo convinti peraltro che UCL, che con tanta tenacia aveva chiesto fino ad oggi il nostro sgombero, si troverà sul groppone per anni un immobile totalmente privo di valore e da bonificare.

Il Protocollo di oggi è per RiMaflow più utile di quello ‘di compromesso’ proposto dalla Prefettura 18 mesi fa, da noi accettato e che UCL si è rifiutata di sottoscrivere, perché avrebbe comportato alla lunga oneri decisamente proibitivi.

Peraltro RiMaflow vigilerà insieme ai cittadini di Trezzano sulle bonifiche obbligatorie che UCL dovrà effettuare nel sito di via Boccaccio 1 per evitare i danni all’ambiente e alla salute provocati dai capannoni dismessi (vedi Demalena).

UCL – ne siamo certi – dichiarerà di aver dato una proroga a tempo rispetto allo sgombero, che comunque sarà effettuato dopo il 30 aprile. Ma RiMaflow 2.0 dopo il 30 aprile non avrà più bisogno di UCL e la saluta volentieri!

Ringraziamo il Prefetto di Milano, dott. Saccone, per la sensibilità dimostrata e la dott.sa Giusi Massa che per anni ha seguito la vertenza RiMaflow, cercando una composizione del contenzioso: la firma di questo Protocollo è un risultato molto positivo per tutti i lavoratori e le lavoratrici.

Ci dispiace che della partita non sia stato il Comune di Trezzano, che in questi anni non è stato in grado di cogliere le potenzialità del progetto RiMaflow e non ha svolto in nessun momento un ruolo propositivo per favorire un accordo tra le parti, appellandosi ad un astratto concetto di legalità. Quando la legalità non coincide con la giustizia sociale qualcosa non funziona, dovrebbe essere noto!

La realtà è una sola: solo la mobilitazione dal basso, che si è concretizzata nella presenza di centinaia di persone oggi venute da tutta Italia per impedire lo sfratto, così come la mobilitazione di realtà sociali che apprezzano le scelte di solidarietà e mutualismo tra i lavoratori ha ottenuto questo risultato, riportando UCL a negoziare nella sede naturale della Prefettura di Milano.

Ci auguriamo ora che nei prossimi giorni Massimo Lettieri, presidente della Cooperativa, termini la detenzione ai domiciliari, uscendo definitivamente da un processo che lo aveva visto accusato in modo infamante per smaltimento illecito di rifiuti. Massimo deve essere di nuovo tra noi per il rilancio della nuova RiMaflow 2.0

Dal 12 al 14 aprile 2019 presso il sito di via Boccaccio 1 è da tempo convocato il 3° Incontro europeo delle imprese recuperate, realizzato con la collaborazione della Libera Masseria di Cisliano e il patrocinio dello stesso Comune di Cisliano. Oggi siamo sicuri di poter ospitare l’evento nella ‘nostra fabbrica’.

Cooperativa RiMaflow 349.6489063
Associazione Occupy Maflow 335.1213067

Trezzano sul Naviglio, 28 novembre 2018

RASSEGNA STAMPA del 27 novembre 2018

Tue, 27/11/2018 - 19:11
RiMaflow, a rischio sgombero dieci anni di fabbrica recuperata e di lotta A Trezzano sul Naviglio gli operai hanno creato la «Cittadella dell’altra economia». Giovanni Impastato: «Massima vicinanza»

Da “il manifesto” del 27 11 2018

Di Roberto Maggioni/

Uno degli ultimi messaggi di solidarietà è arrivato pochi giorni fa da oltre mille chilometri di distanza: «Massima vicinanza a chi ha tentato di riqualificare una fabbrica destinata alla chiusura creando una Cittadella dell’altra economia che oggi qualcuno vuole bloccare». Parole pronunciate a Cinisi da Giovanni Impastato, fratello di Peppino, durante un incontro pubblico intitolato «disobbedire non è reato».

IMPASTATO HA ABBRACCIATO e salutato uno degli operai della RiMaflow sceso a Cinisi a raccontare la storia di questa fabbrica di Trezzano sul Naviglio, 10 Km in linea d’aria dal Duomo di Milano, che da sei anni è diventata la principale esperienza di fabbrica recuperata in Italia, un villaggio solidale dove la crisi ha cambiato verso grazie alla lotta degli operai diventando nuova opportunità di lavoro, socialità e integrazione. Ora però tutto questo rischia di finire, pende sulla RiMaflow lo sgombero annunciato per il 28 novembre, uno sgombero che al danno unisce la beffa.

UN’ESPERIENZA SOLIDALE nata contro la speculazione è finita in mezzo – letteralmente – ad un’inchiesta per traffico di rifiuti e ora la proprietà dei capannoni, la banca Unicredit, ha deciso di sfrattare i 120 lavoratori e le decine di soggetti che hanno trovato casa all’interno di quei capannoni. Quella della RiMaflow è una storia che getta i semi attorno al 2005, quando quei capannoni si chiamavano solo Maflow.

Era una fabbrica che impiegava 350 lavoratori e che produceva tubi per condizionatori e auto. Una delle tante aziende dell’hinterland di Milano che stavano scegliendo di lasciare questo Paese alla ricerca di manodopera a prezzi più bassi. La Maflow in quegli anni inizia a trasferire parti della produzione all’estero, mette in cassa integrazione i dipendenti, sposta i macchinari più importanti in Polonia, perde le principali commesse, come quella con la BMW.

UNA CASCATA DI EVENTI negativi che portano i lavoratori nel 2009 ad intraprendere una dura lotta fino all’occupazione dei capannoni. Non vogliono che i cancelli si chiudano e propongono soluzioni alternative. Tra loro c’è un sindacalista della Cub particolarmente testardo, Massimo Lettieri.

Chiede di incontrare il liquidatore, guardare la situazione reale dell’azienda, parlarsi, cercare insieme un nuovo investitore. Insomma, dare un futuro all’azienda e a 350 persone. I nuovi compratori polacchi vogliono tenere solo i lavoratori non iscritti al sindacato e nell’assenza di progettualità lentamente la Maflow muore. Picchetti, manifestazioni e incontri in Prefettura a Milano non impediscono la chiusura definitiva a dicembre 2012.

A QUEL PUNTO UN GRUPPO di operai decide che non si può tornare a casa così. «Facciamo come in Argentina, lavoriamo senza padroni» propone qualcuno. È l’anno del «We are the 99%», nasce Occupy Maflow che presto diventerà RiMaflow: fabbrica recuperata. Dalla produzione di tubi per auto si passa al riuso e riciclo di apparecchiature elettriche ed elettroniche.

La Cittadella dell’altra economia prende forma. Nasce la cooperativa il cui presidente è quel sindacalista testardo, Massimo Lettieri, che in quegli anni non si era mai arreso a chi aveva dichiarato fallimento portando il bene materiale più prezioso per un’azienda, i macchinari, altrove. Alla cooperativa poi negli anni si affiancano decine di altri soggetti tra falegnami, tappezzieri, artigiani che danno vita alla Casa del Mutuo Soccorso.

I SOCI DELLA CASA attraverso il versamento di una quota annuale possono operare all’interno della Cittadella. Si costruisce quella che diventerà la rete nazionale «Fuorimercato». RiMaflow aderisce alla rete di Communia, ha delle sorelle a Milano nello spazio sociale RiMake, collabora con Libera, si occupa di antimafia sociale in un territorio, il sud Milano, pesantemente infiltrato dalla ’ndrangheta. Anche Caritas Ambrosiana e Casa della Carità sostengono questa esperienza, così come il parroco di Trezzano, Don Franco, sempre al fianco dei lavoratori nei momenti difficili come in quelli gioiosi: sarà proprio Don Franco a sposare Massimo, il sindacalista testardo, e Anna.

Una grande festa in uno dei beni confiscati alle mafie nell’hinterland sud di Milano, la Masseria di Cisliano. Dalla collaborazione con gli Archivi della Resistenza di Fosdinovo nasce l’Amaro Partigiano, già un classico del Natale degli antifascisti. Per questi lavoratori la sfida più difficile è sempre stata quella di uscire dall’illegalità iniziale, l’occupazione della fabbrica, e regolarizzare le attività. Tenendo bene in mente una cosa: si fa tutto per il bene comune, mai per il profitto privato.

GLI SFORZI PER REGOLARIZZARSI crollano la mattina del 26 luglio 2018 quando nove persone vengono arrestate per traffico illecito di rifiuti. Tra loro c’è anche il sindacalista testardo, Massimo Lettieri, presidente della cooperativa. Uno dei capannoni sequestrati si trova all’interno della cittadella della RiMaflow, Massimo si ritrova accusato di «associazione per delinquere finalizzata al traffico di rifiuti».

PER LUI SCATTA LA MISURA cautelare in carcere, ci resterà quattro mesi. «Con le ditte che ci hanno conferito macchinari e materiali con regolari documenti di trasporto, alcune delle quali figurano tra quelle indagate, non abbiamo nulla a che fare per qualsiasi altra loro attività» scrivono i lavoratori a poche ore dall’arresto.

Al centro dell’inchiesta della procura di Milano finisce il progetto sulla lavorazione di scarti di produzione di carta da parati. «Siamo certi di poter dimostrare la nostra estraneità a questa vicenda e di poterne uscire appena inizierà il processo» ha detto più volte Gigi Malabarba, sindacalista, già parlamentare con Rifondazione Comunista che negli della lotta contro la chiusura della Maflow conobbe Massimo Lettieri e non lo mollò più.

«Se di Massimo si volesse sintetizzare la figura è proprio l’emblema vivente della lotta contro ciò per cui è stato arrestato». Qualche giorno fa Massimo e Gigi sono stati ospiti di Claudio Jampaglia a Radio Popolare, Malabarba in studio, Lettieri al telefono dagli arresti domiciliari. «Ormai sono 10 anni di lotta» ha detto Massimo un po’ emozionato al telefono. «Una lotta necessaria, il capitalismo ha preso il sopravvento sulle persone. Ora sono stato anche in galera, ho visto gli ultimi degli ultimi, conosco gli operai che perdono il lavoro, ci sono una marea di persone che non hanno voce. L’unica opportunità che abbiamo è organizzare esperienze positive che diano voce a queste persone». Tutto questo dal 28 novembre potrebbe non esistere più. O almeno non a Trezzano, in quella Cittadella autogestita senza padroni.

 

La fabbrica rigenerata sotto sgombero per ordine di Unicredit La storia di RiMaflow, la fabbrica occupata che dà lavoro a 120 persone.

Da Radio Città Fujiko / Martedì 27 Novembre 2018

di Alessandro Canella

INTERVISTA A GIGI MALABARBA


https://rimaflow.it/wp-content/uploads/RiMaflow_GigiMalabarba-RADIO-Fujiko-.mp3

 

Da una fabbrica fallita, con un imprenditore polacco che compra e delocalizza, e 330 lavoratori lasciati a casa, è nata invece una fabbrica rigenerata, occupata dai lavoratori, che ha creato 120 posti di lavoro. È la RiMaflow di Trezzano sul Naviglio, che domani rischia lo sgombero perché Unicredit, proprietaria dell’immobile, non vuole regolarizzarla. L’intervista a Gigi Malabarba.

Poteva essere una storia come tante altre, con una fabbrica in bancarotta, un imprenditore che l’acquista a prezzo stracciato e trasferisce in Polonia la produzione e 330 lavoratori licenziati.
Invece la vicenda di Maflow di Trezzano sul Naviglio ha assunto una direzione diversa, con un’occupazione da parte degli operai, la rigenerazione della fabbrica sul modello argentino e la creazione di 120 posti di lavoro grazie al mutualismo e all’autorganizzazione.
Ora, però, questa storia rischia di finire malamente per colpa di una banca, la Unicredit, che è proprietaria dell’immobile e vuole sgomberarlo.

“Tutto comincia nel 2009 – racconta ai nostri microfoni Gigi Malabarba, un passato da parlarmentare di Rifondazione Comunista – quindi quasi dieci anni fa, quando la Maflow va in bancarotta. Si è presentato un imprenditore polacco che ha fatto finta di rilanciare il sito produttivo, ma in due anni, dopo aver tenuto 80 lavoratori e lasciato in cassintegrazione gli altri 250, licenzia tutti e delocalizza”.
È a quel punto che una quindicina di operai licenziati, capeggiati da Massimo Lettieri, sindacalista Cub, decide di occupare la fabbrica e rigenerarla, sulla scia di quanto è accaduto con la crisi argentina.

Oltre al nucleo iniziale di operai, nel tempo arrivano artigiani, disoccupati di altre fabbriche, pensionati e nel giro di sei anni RiMaflow riesce a creare 120 posti di lavoro. Il tutto attraverso un’attività produttiva che fa del riuso e del riciclo il proprio punto di forza.
“Fin da subito abbiamo chiesto ad Unicredit, proprietaria dell’immobile, di regolare la nostra posizione, perché siamo tuttora in occupazione – sottolinea Malabarba – Per un periodo Unicredit ha fatto finta di discutere con noi, attraverso un tavolo di negoziato in Prefettura”.

Un anno fa, però, la banca ha abbandonato il tavolo e chiesto lo sfratto per RiMaflow. O meglio: ha chiesto lo sfratto per l’immobiliare Virum, che aveva in leasing l’edificio, che da quando è fallita la fabbrica non ha più potuto pagare. L’istituto finanziario, quindi, ha avviato la procedura per arrivare a sgomberare lo stabile.
Domani i lavoratori di RiMaflow dovranno fronteggiare il secondo sfratto esecutivo con forza pubblica, dopo aver ottenuto un rinvio lo scorso 19 settembre.

Come se non bastasse, la cooperativa RiMaflow è stata coinvolta in un’inchiesta sullo smaltimento illecito di rifiuti, che ha portato prima in carcere e poi ai domiciliari il suo presidente, Massimo Lettieri.
“Noi respingiamo al mittente ogni accusa e chiediamo la liberazione di Massimo – afferma Malabarba – Non è pensabile che un’esperienza nata per sottrarre alla ‘ndrangheta il traffico di rifiuti, venga accusata di cose così infamanti”.

Domattina, giorno in cui è atteso l’arrivo dell’ufficiale giudiziario con le forze dell’ordine pronte ad eseguire lo sgombero, i lavoratori si sono dati appuntamento alle 8.00 e hanno chiamato a raccolta quanti credono nelle forme di mutualismo e solidarietà e nell’esperienza di RiMaflow.
Ciò che chiedono è di riaprire il tavolo in Prefettura e di arrivare a un accordo che, dopo un periodo di comodato d’uso gratuito, possa portare alla corresponsione di un affitto per rimanere nello stabilimento di Trezzano sul Naviglio.

“Non si tratta di una questione di ordine pubblico – insiste Malabarba – ma è una questione sociale e politica”. Dopo i 330 licenziamenti e la creazione, invece, di 120 posti di lavoro, non è pensabile che l’esperienza di RiMaflow venga spazzata via in questo modo.
Grande assenti in tutta questa vicenda sembrano essere le istituzioni che, se non si sono dimostrate troppo timide, sono state apertamente contrarie all’esperienza. Primo fra tutti il Comune di Trezzano sul Naviglio, il cui vicesindaco è esponente della stessa Unicredit.

“Quello che però ci ha sorpreso – conclude l’ex parlamentare di Rifondazione – è che abbiamo trovato forze sociali, anche di percorsi distanti dal nostro, schierarsi al nostro fianco, come ha fatto la Caritas“.
Un fronte sociale inedito, che fa della solidarietà e del mutualismo i propri punti di forza.

 

Rischia lo sfratto RiMaflow, fabbrica autogestita

Da METRO” – Martedì 27 Novembre 2018

Di Paola Rizzi

Tra gli sponsor hanno anche Papa Bergoglio, che li ha ricevuti due volte. Ma forse non basta: domani l’ufficiale giudiziario potrebbe mettere la parola fine all’esperienza, unica in Italia, della RiMaflow, fabbrica automotive di Trezzano sul Naviglio (allora si chiamava Maflow) chiusa nel 2013, ma tenuta in vita dagli operai riuniti in cooperativa, che nei 30 mila metri quadri, altrimenti destinati all’abbandono hanno creato lavoro e una speranza per il futuro, il sogno di una fabbrica che non muore ma si ricicla. In 4 capannoni negli anni si sono alternate attività diverse: dai laboratori artigiani, alla mensa, alla riparazione di computer e cellulare, al coworking, al rimessaggio camper. Oggi ci lavorano 120 persone,  fra ex dipendenti Maflow, artigiani e disoccupati che si sono aggiunti ai 20 soci iniziali. Un esperimento sociale sostenuto anche da Caritas e Libera e studiato nelle università di tutto il mondo.
Il tutto è avvenuto in un regime di occupazione, quindi illegale, ma di fatto tollerata, tanto che dal 2015 presso la prefettura si era insediato un tavolo con la proprietà dell’area, Unicredit leasing, e il Comune di Trezzano per un protocollo d’intesa che prevedesse un comodato d’uso di qualche anno per arrivare poi a pagare l’affitto, una volta che alcune attività avessero preso l’abbrivio grazie alla regolarizzazione.
Puntavano sul riuso,  contro lo spreco, ed avevano avviato con un esterno una sperimentazione per il riciclo del pvc contenuto nella carta da parati. Ma sono inciampati in un incidente grave, un’inchiesta che ha coinvolto altre aziende e i fornitori del materiale nell’accusa di associazione a delinquere per traffico illecito di rifiuti. A luglio è stato arrestato il presidente della cooperativa RiMaflow Massimo Lettieri, ora ai domiciliari. «L’unico nostro illecito, alla luce del sole,  è l’occupazione – dice Gigi Malabarba – da anni lottiamo per trasformare le nostre attività irregolari in lavoro regolare proprio puntando su un ciclo virtuoso dei rifiuti dialogando con tutte le istituzioni.  L’inchiesta è paradossale e siamo certi che Massimo ne uscirà a testa alta». Le altre attività sono proseguite, ma è stata una batosta, con la contemporanea interruzione delle trattative con Unicredit, che ha accelerato sullo sgombero. «Improvvisamente sembra che non si voglia più tenere in vita questa esperienza» dice Michele Morini, un altro socio. I negoziati con la proprietà continuano anche in queste ore. La speranza è che venga offerta una sede alternativa e molti sono i soggetti che si sono attivati, dalla Caritas, a Don Rigoldi, all’imprenditore Cabassi, proprietario della sede del Leoncavallo. Domani dalle 8 presidio nella fabbrica di via  Boccaccio 1.

 

Milano, Unicredit contro RiMaflow, tutti contro Unicredit

Da “Popoff” – Martedì 27 Novembre 2018

Di redazione

La mattina di mercoledì 28 novembre Unicredit Leasing rischia di cancellare con la forza la RiMaflow di Trezzano sul Naviglio, un’esperienza di autogestione operaia e di mutualismo che in quasi sei anni ha creato dal niente e senza aiuto alcuno 120 posti di lavoro.

Il Leasing caccia lavoratori e lavoratrici attraverso un decreto di sfratto nei confronti di Virum, un’immobiliare inadempiente e inesistente da anni nel sito.

Il decreto del Tribunale permette di ottenere la liberazione dell’area da persone e da cose mentre le istituzioni sbandierano un’inchiesta sullo smaltimento illecito dei rifiuti, che ha portato all’accusa infamante di RiMaflow come parte di un’associazione a delinquere e all’arresto del presidente della Cooperativa, Massimo Lettieri: ossia il rovescio esatto di quanto fatto in questi anni come scelta ambientalista e di contrasto della criminalità organizzata sul nostro territorio da parte di RiMaflow!

Di questa inchiesta non si parla già più e si concluderà forse senza neppure celebrare un processo, mentre Virum si è sciolta come neve al sole ma sembra rimanere in vita solo per essere oggetto dello sfratto! Unicredit Leasing non accetta la regolarizzazione dell’occupazione, come proposto anche dalla Prefettura di Milano per l’alto valore sociale dell’esperienza operaia di tutti questi anni, anni in cui la fabbrica sarebbe stata magari riempita di rifiuti poi dati alle fiamme, come succede ormai quotidianamente proprio in questi territori. Mentre se ciò non è avvenuto, come non è avvenuta alcuna altra conseguenza devastante di inquinamento – dati i tetti in amianto e il sottosuolo contaminato – è proprio per la custodia del bene da parte dei lavoratori e delle lavoratrici presidianti.

Nessuna istituzione ha dato una mano a trasformare decine e decine di occasioni di lavoro informale in posti di lavoro regolari, ma decine e decine di operai e artigiani sono riusciti a regolarizzarsi proprio attraverso l’attività della Cooperativa RiMaflow colpita e messa in mora dall’inchiesta giudiziaria.

Proprio come in questi giorni a Riace o al Baobab Experience di Roma le istituzioni cancellano esempi straordinari e a noi vicini di accoglienza nel nome della ripristinata ‘legalità’, così nei confronti di RiMaflow istituzioni inadempienti gioiscono della ripristinata ‘legalità’, provocando il licenziamento per la seconda volta di 120 persone e restituendo all’abbandono e al degrado 30mila metri quadri di capannoni!

Noi non accettiamo questa situazione! Sono migliaia le personalità, le associazioni e i movimenti anche su scala internazionale, così come i semplici cittadini che hanno manifestato solidarietà a RiMaflow e hanno chiesto e chiedono un tavolo negoziale che impedisca lo sgombero.

Lo rivendicheremo fino al 28 mattina quando saremo ancora una volta tutte e tutti insieme a spiegare all’Ufficiale giudiziario le nostre ragioni e le soluzioni possibili alla controversia.

 

Sostenete la lotta di Rimaflow regalando il nostro calendario 2019

Fri, 23/11/2018 - 13:07

Nel 2019 RiMalfow esisterà e resisterà ancora. E insieme a lei le tante esperienze di fabbriche recuperate.
Per sostenere RiMaflow e il mutualismo, quest’anno si può anche comprare il Calendario 2019 delle Fabbriche recuperate: 10 euro l’uno. Questo calendario è stato realizzato grazie all’idea e al lavoro di Manuela Micelli, Eva Caianiello e Manuela Masciadri che ringraziamo vivamente per il loro solidale sostegno alla nostra lotta.

Il calendario potete trovarlo nei seguenti punti:

RiMaflow

Libreria Antigone – via Kramer 20 Milano (p.ta Venezia),

— alla serata del 27/11 a Villasanta

— nei tanti banchetti e mercatini con i prodotti Fuorimercato rete nazionale .

Per richieste/info/presentazioni scrivere alla Libreria Antigone: mauromuscio90@gmail.com ——————————————————————————————————– PERCHÉ QUESTO CALENDARIO

L’idea di costruire questo calendario è nata dalla volontà di contribuire alla campagna di solidarietà a sostegno della cooperativa Ri-Maflow di Trezzano sul Naviglio, oggetto di un durissimo attacco giudiziario che ha portato all’arresto con accuse infamanti e paradossali del suo legale rappresentante, Massimo Lettieri, nonché al sequestro dei beni mobili e immobili, dei conti correnti e del sistema informatico dell’amministrazione, costringendo la cooperativa stessa all’interruzione delle sue attività produttive.

Ri-Maflow, sin dalla sua nascita nel 2013, si è sempre impegnata – in un territorio pesantemente dominato dalla ‘ndrangheta – a contrastare con il suo operato la criminalità organizzata.

Giorno dopo giorno, è riuscita a mettere in piedi un sistema economico e di lavoro basato sull’ecologia, sulla solidarietà e sul mutualismo; ha dato lavoro a 120 persone ed è diventata uno dei punti di riferimento in Italia per quanto riguarda le esperienze di autogestione operaia. Dimostrando che la gestione collettiva e solidale svincolata dal ricatto padronale può essere veramente una valida alternativa al buco nero in cui la crisi economica e le regole del mercato hanno gettato molti lavoratori. Per questo l’accusa rivolta a Ri-Maflow dalla DDA, di far parte di un’associazione a delinquere finalizzata allo smaltimento illegale di rifiuti (che tutti i lavoratori e gli attivisti respingono con forza) è paradossale e infamante. «La nostra unica ‘illegalità’ è quella di essere ancora in attesa di un titolo di utilizzo del sito da quando quasi sei anni fa la Maflow ha chiuso licenziando 330 persone e abbandonando la fabbrica», ha ribadito Ri-Maflow in un comunicato.

Massimo Lettieri ha passato oltre tre mesi in stato di arresto per accuse senza fondamento, al di là dei reati amministrativi (le mancate autorizzazioni) invece apertamente rivendicati. Resta l’urgenza di proseguire nella raccolta di fondi per far fronte alle ingenti spese legali e processuali che peseranno per anni su Massimo e Ri-Maflow. Per questo nell’ultima pagina del calendario abbiamo inserito le indicazioni per firmare l’appello e dare un proprio contributo.

Il calendario racconta di alcuni tra i casi più importanti di fabbriche occupate sorte in Italia e in Europa, sull’ esempio delle esperienze di autogestione e recupero sviluppatesi soprattutto in Argentina e in generale in America Latina durante la crisi economica dei primi anni duemila, per rispondere al fallimento del sistema neoliberista: dalla Vio.Me. di Salonicco in Grecia alle Officine Zero di Roma, dalla Scop Ti in Francia alla Kazova in Turchia, e così via… in vista anche dell’ importante incontro euro mediterrano delle fabbriche occupate che si terrà dal 12 al 14 aprile 2019 a Milano.

Buon acquisto e buona lettura

Manuela Micelli

Eva Caianiello

Manuela Masciadri

 

       

                           

Roberto Vecchioni e Daria Colombo sottoscrivono l’appello per RIMAFLOW

Fri, 23/11/2018 - 11:11

ANCHE IL CANTAUTORE ROBERTO VECCHIONI E LA GIORNALISTA E SCRITTRICE DARIA COLOMBO SOTTOSCRIVONO L’APPELLO PER RIMAFLOW.

NO ALLO SGOMBERO DI RIMAFLOW !!! Per leggere tutte le adesioni: https://rimaflow.it/index.php/firma-e-fai-firmare-lappello-rimaflow-vivra/

 

 

 

VOGLIONO CANCELLARE RIMAFLOW: il 28 NOVEMBRE TUTTI e TUTTE CONTRO LO SGOMBERO!

Sat, 17/11/2018 - 15:30

Il 28 Novembre dalle 8 di mattina saremo tutte e tutti a RiMaflow!

La mattina di mercoledì 28 novembre Unicredit Leasing rischia di cancellare con la forza la RiMaflow di Trezzano sul Naviglio, un’esperienza di autogestione operaia e di mutualismo che in quasi sei anni ha creato dal niente e senza aiuto alcuno 120 posti di lavoro.
Il Leasing caccia lavoratori e lavoratrici attraverso un decreto di sfratto nei confronti di Virum, un’immobiliare inadempiente e inesistente da anni nel sito.
Il decreto del Tribunale permette di ottenere la liberazione dell’area da persone e da cose mentre le istituzioni sbandierano un’inchiesta sullo smaltimento illecito dei rifiuti, che ha portato all’accusa infamante di RiMaflow come parte di un’associazione a delinquere e all’arresto del presidente della Cooperativa Massimo Lettieri: ossia il rovescio esatto di quanto fatto in questi anni come scelta ambientalista e di contrasto della criminalità organizzata sul nostro territorio da parte di RiMaflow!
Di questa inchiesta non si parla già più e si concluderà forse senza neppure celebrare un processo, mentre Virum si è sciolta come neve al sole ma sembra rimanere in vita solo per essere … oggetto dello sfratto! Unicredit Leasing non accetta la regolarizzazione dell’occupazione, come proposto anche dalla Prefettura di Milano per l’alto valore sociale dell’esperienza operaia di tutti questi anni, anni in cui la fabbrica sarebbe stata magari riempita di rifiuti poi dati alle fiamme, come succede ormai quotidianamente proprio in questi territori. Mentre se ciò non è avvenuto, come non è avvenuta alcuna altra conseguenza devastante di inquinamento – dati i tetti in amianto e il sottosuolo contaminato -, è proprio per la custodia del bene da parte dei lavoratori e delle lavoratrici presidianti.
Nessuna istituzione ha dato una mano a trasformare decine e decine di occasioni di lavoro informale in posti di lavoro regolari, ma decine e decine di operai e artigiani sono riusciti a regolarizzarsi proprio attraverso l’attività della Cooperativa RiMaflow colpita e messa in mora dall’inchiesta giudiziaria.
Proprio come in questi giorni a Riace o al Baobab Experience di Roma le istituzioni cancellano esempi straordinari e a noi vicini di accoglienza nel nome della ripristinata ‘legalità’, così nei confronti di RiMaflow istituzioni inadempienti gioiscono della ripristinata ‘legalità’, provocando il licenziamento per la seconda volta di 120 persone e restituendo all’abbandono e al degrado 30mila metri quadri di capannoni!
Noi non accettiamo questa situazione! Sono migliaia le personalità, le associazioni e i movimenti anche su scala internazionale, così come i semplici cittadini che hanno manifestato solidarietà a RiMaflow e hanno chiesto e chiedono un tavolo negoziale che impedisca lo sgombero.
Lo rivendicheremo fino al 28 mattina quando saremo ancora una volta tutte e tutti insieme a spiegare all’Ufficiale giudiziario le nostre ragioni e le soluzioni possibili alla controversia.

RiMaflow deve continuare a vivere e vivrà!